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Éramos pocos...

... y como se suele decir, parió la abuela. O lo que viene a ser lo mismo... y se me ocurrió apuntarme a un intensivo de alemán. Yo, que este año estoy en modo reactivo (es decir, me llegan estímulos y yo reacciono, pero lo que es iniciativa, más bien tendente a cero) ya estoy empezando a sudar de pensar en los madrugones (niños depositados en colegio a las 8 en punto con objeto de llegar puntualmente a las 8.15 a clase, tres días por semana, hasta las 10.30, ayyyyy!) y en los deberes (¿cuándo encontraré tiempo???) El balance de la primera semana no es malo, a pesar de los deberes y de los madrugones. Veremos qué opino en julio!

En fin, es lo que hay, ya no podía retrasarlo más. Aunque tengo que decir que estoy muy contentita porque ya puedo anunciar aquí que... tachantachan... ¡¡tengo una amiga alemana!! Después de un par de cafés y una cena de madres del cole ya es oficial porque ha tenido el detalle de invitarme a su fiesta de cumpleaños. No sé qué ha podido ver en mí, aportar no aporto mucho en las conversaciones, pero desde luego allí estaré.

Volviendo a mi modo reactivo os contaré que el sábado pasado fue el cumple de Rodrigo... y se me echó encima hasta tal punto que tuve que improvisar la fiesta con menos de una semana de antelación. (No es que se me olvidara, malpensados, es que no sé en qué día vivo y pensaba que tenía más tiempo).

Menos mal que tengo la mejor madre del mundo, que no sólo no está nunca en modo reactivo sino que en realidad está en todo, (aunque sea a unos miles de kilómetros) y tuvo la previsión de encargarle y mandarle a mi niño unas piruletas que además de llegar con tiempo de sobra (Correos mediante. Si la idea hubiera sido mía me pilla el toro seguro!) fueron la sensación de la clase.


Gracias también a mi amiga Belén, que le hizo la tarta de sus sueños actuales, (de un tal Cad Bane de la Guerra de las Galaxias (por desgracia la foto no está a la altura de la tarta, motivo por el cual no la subiré).

También hubo búsqueda del tesoro con antorchas de verdad... previa a la mini fiesta de pijamas, (yo temblaba, pero no fue para tanto). E incluso recibimos un sobre con dibujos de Star Wars y sorpresas varias para el cumpleañero y sus hermanos...

Antorchas

(malísimas las fotos, lo sé! Las pintas se deben a que acabábamos de llegar de nuestras clases de esquí.)

Todo lo cual hizo que el cumple terminara siendo un éxito. Si es que... a buenos improvisadores no nos gana nadie!!! (En mi descargo decir que el cumple cayó en sábado... y nos pilló esquiando!)

Y ya que hay pocas fotos "enseñable" del cumple, aquí os dejo con unas fotos que sacamos ayer en el el parque. ¿Son o no son guapos mis niños?



(La nueva cara de foto de Olivia cuando le pido que sonría. Otra que va a ser carne de ortodoncia. Familia, ¿os recuerda a alguien?)


(Sí, el abrigo, lo sé... lluvia, barro... imaginaos como están las botas...)


(Ahora que Gonzalo vuelve a tener dientes va Rodrigo y pierde dos seguidos!)


Y con esto y un bizcocho... feliz fin de semana!

Dos añitos

Pues sí, dos añitos cumplió Olivia la semana pasada. Es un tópico, pero hay que ver como pasa el tiempo! Quien nos iba a decir que lo íbamos a celebrar aquí. Como era el lunes después de nuestro fin de semana exprés en Madrid no tuve tiempo de preparar gran cosa y teniendo en cuenta que lo íbamos a celebrar los cinco solos y que la pobre todavía no se entera... opté por lo más fácil, una mini tarta-muffin con pepitas de chocolate y a correr!!

20111024_Cumpleaños Olivia_web

Feliz Cumpleaños

Y viendo las fotos seguro que os preguntaréis, ¿dónde estaba Gonzalo? Pues si no recuerdo mal estaba hablando por teléfono. ¿Y dónde estaba Fernando? Pues estaba volviendo del trabajo. ¿Y por qué tanta prisa? Pues porque aquí se hace de noche enseguida y había que aprovechar los últimos rayos de sol!!! Es lo que tiene ser un poco friki de las fotos... Y eso que aún no habían cambiado la hora... ahora que sí la hemos cambiado amanece poco después de las 6 (¡¡¡y nosotros sin persianas!!!), y anochece pasadas las 17.30. Eso ahora, veremos qué tal en diciembre. No me extraña que los alemanes sean tan madrugadores.