Marzo, Abril y Venecia

La última vez que pasé por aquí acababan de terminar las vacaciones de invierno, llovía de vez en cuando y llevábamos botas y jersey. Ahora estamos a las puertas de las vacaciones de Semana Santa, por la ventana entra el sol, los árboles empiezan a florecer y yo hoy no me he puesto calcetines. El caso es que marzo pasó volando, y abril lleva el mismo camino... En realidad he estado ocupada: a finales de marzo, gracias a la recomendación de una amiga profesora, me invitaron al MIS (Munich International School) a impartir unos workshops de fotografía a varias clases. Era mi primera experiencia con niños (aparte de los míos!) y aunque nerviosa no iba (para lo que soy yo, ¿será que estoy madurando?) salí feliz, me resultó muy gratificante hablar de lo que más me gusta y ver tantas caras de interés entre niños de edades muy variopintas...

Además, la semana pasada retomé los cursos presenciales de iniciación a la fotografía que ya empecé a impartir a finales del año pasado. Creo que no lo había comentado aquí, pero en vista de la insistencia de varias de mis amigas, hace unos meses organicé un grupo para enseñarles a usar sus cámaras réflex (y muchas cosas más!) y... ¡resultó genial! Por lo menos desde mi punto de vista. En realidad tendrían que opinar ellas, claro, pero el feedback fue positivo y yo estoy muy contenta.

Total, que entre el MIS, las clases de fotografía y que la primavera llegó a Munich en febrero, directamente después del otoño (este año no hubo invierno, se ve que para compensar lo del año pasado, que no hubo primavera) no he parado mucho en casa y cuando he parado he estado trabajando. Tengo un montón de fotos atrasadas así que mejor no me enrollo más y pasamos a las fotos de, ¡¡tachan!! ¡¡Venecia!! Pronto hará un año de ese viaje y Venecia no necesita explicación. O bueno, sí.. La idea, si recordáis, era estar allí tres días, peeero como he dicho antes, el año pasado no hubo primavera, y nos cayó, literalmente, la mundial (de lluvia), así que tuvimos que improvisar y al final sólo estuvimos un día en Venecia porque el resto de días allí diluviaba y aunque estoy segura de que Venecia bajo la lluvia seguro que tiene su punto, no era cuestión de someter a los tres niños a esa tortura...

Para variar son un montón de fotos, y es que Venecia es lo que tiene, a pesar de las hordas de turistas y haga el tiempo que haga (por la tarde nos llovió), hayas estado antes o no... te deja con la boca abierta.

201305_Venecia-1
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201305_Venecia-3
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El helado que no falte! Por la tarde cogimos el vaporetto para ir a Burano... y empezó a llover, así que nos tuvimos que resguardar en una cafetería... tomar otro helado... y como no escampaba, volver y disfrutar del anochecer en Venecia.

201305_Venecia-6
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Me hubiera gustado poder ver el amanecer, pero otra vez será, porque como lo de planificar con antelación no es lo nuestro, no encontramos un hotel céntrico. Pero así tengo excusa para volver. Total, está a 5 horas escasas de Munich, ¿es o no es una gozada?

Otras paradas en nuestro viaje:
- Día 1: una tarde en la playa.
- Día 2: Padua y Treviso
- Día 3: Bolonia

8 comentarios:

  1. GUAU! Fotones, no sé si es porque hacia mucho tiempo, pero el caso es que las he disfrutado un montón.
    La del barco era dedicada, no? ;-)
    Besos!

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  2. Precioso reportaje de una Venecia que yo no conozco .....pero a la que me has acercado tú un poco más Ana!

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    Respuestas
    1. Pues ya estás tardando Montse, hay que ir a Venecia al menos una vez en la vida!! Besos

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