De mi obsesión con la nieve y nuestras primeras clases de esquí

Este post va de nieve. Y es que, qué le vamos a hacer, estoy con el síndrome de la primera vez, así que cada vez que nieva me emociono tanto o más que los niños. Está todo taaaan bonito... Es verdad que la belleza de la nieve dura básicamente lo mismo que la nevada, es decir, en cuanto deja de nevar y pasan las máquinas quitanieves y se derrite la nieve de los árboles y las aceras están pisoteadas y los muñecos de nieve medio derretidos... deja de ser tan ideal... pero a mí me sigue gustando igualmente... y qué narices, es mi primer invierno aquí y ha nevado tan poquito que no me ha dado tiempo a aburrirme.

Total, que la semana pasada "me empapé" de nieve y mucho me temo que vosotros, después de leer este post, os vais a "jartar"!

El sábado los niños y yo tuvimos nuestra primera clase de esquí (no, Fernando no vino, alguien tenía que quedarse cuidando a Olivia... pero tranquilos, ya se lo cobrará, ya...) De ese día no hay fotos porque... me olvidé de la cámara! Pero sí me atreví a sacar el móvil un par de segundos antes de que se me congelara la mano:

Biberwie

Bonito, ¿verdad?

El domingo, aprovechando que hacía un día espectacular (de sol y nieve!) nos fuimos a Blomberg (al lado de Bad Tölz, que, por cierto, es un pueblo precioso, pero mejor os lo enseño otro día). Hay unas pistas increibles para lanzarse en trineo. Sólo diré que estamos buscando babysitter para poder ir sin niños... (¿algún voluntari@???) Esta vez tuvimos que quedarnos "abajo" porque la pista de verdad no era muy recomendable para ellos... 30 minutos de bajada en trineo, wow!!!!! Aún así lo pasamos de miedo (aunque la pobre Olivia no se animó... y no sería porque no lo intentamos!):

Trineando en Bad Tolz

(quien encuentre a mis chicos en las fotos de la izquierda tiene premio!)

La semana transcurrió tranquila hasta que... ¡volvió a nevar! Y entonces todo se puso así de bonito:

Snow

Snow

Snow

Y al anochecer se veía más o menos esto desde la cocina (juro que estaba anocheciendo, cosas del Photoshop y el balance de blancos...):

DSC_7589_MCP_MiniF

Finalmente (en lo que respecta a la semana pasada) el sábado volvimos a tener clase de esquí. El tiempo estaba regular -no paró de nevar- y a los niños ni les vi, pero me había llevado la compacta y pude sacar alguna foto para el recuerdo:

Ehrwalder

Ese día, además, bajé mi primera "montaña" (aunque mi estilo es "manifiestamente mejorable", todo llegará!!!)

Lo dicho... feliz semana!!

8 comentarios:

  1. Oooooh!! Creo que yo también me volvería loca con la nieve y la cámara. No sé si volvería a esquiar, lo dejé cuando me quedé embarazada y no me ha vuelto a picar el gusanillo.
    Me he enamorado de la foto en la que se ven los árboles con el tronco verde. Espero que las subas a flickr para favoritearla!!! :)

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  2. Gracias Angie, ¡¡¡qué rápida!!! Sí, esa foto es mi preferida también, si me hubieras visto...!! (lo contaré en Flickr, jeje)

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  3. Lo del babysitter para cuándo lo quieres? ;-) yo me apunto!!
    Qué fotos más chulas!! A mi no me gusta particularmente la nieve, aunque viendo estas fotos me has dado una envidia... sigue disfrutando!! Zu

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  4. Que fotos tan preciosas Ana!
    La nieve tiene tanto encanto!!
    Me alegro que estéis difrutando

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  5. Esto si que es un invierno real Ana, que genial tanta nieve por todos lados tan linda. Me encantó saber de sus aventuras nevadas :)

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  6. Qué buenas fotos Ana! :)
    (... y qué envidia...) jajajajaj!

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  7. Yo estoy entusiasmada de que haya nevado un poquitín y lo haya podido fotografiar... jo, ¡vaya invierno chuchurrío que estamos teniendo! :-)

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