Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas

Japón: un montón de fotos y 13 curiosidades

castillo de Osaka, Japón
El castillo de Osaka
Los me siguen por Instagram (y por supuesto algunos más), saben que a primeros de mayo pasé unos días en Japón con mis padres, que tuvieron a bien patrocinar el viaje y dejarme acompañarles (después de que yo prácticamente me autoinvitara). Son las ventajas de tener unos padres generosos y viajeros, un marido entusiasta, unos hijos cada vez más independientes y unos suegros que se apuntan a un bombardeo con tal de echar una mano. Lástima que mi Hermanísima no se pudo apuntar. Así que lo primero, G R A C I A S a todos! 

Un día en Praga

Los que me siguen en Instagram ya sabrán que allá por finales del mes de mayo (madre mía, qué lejos parece, y no hace tanto!) maridín y yo nos hicimos una escapada de amantes (que, como dice mi amiga Karla, suena mucho mejor que de novios) aprovechando que los abuelos estaban de visita. La verdad es que pensaba hablar de ese viaje en otro momento, porque el tiempo (tema recurrente en este blog), no nos fue muy propicio y como que no pegaba en pleno mes de julio publicar fotos con cielos nublados y paraguas (al menos en el hemisferio norte). Pero por otra parte aquí en Munich lleva una semana lloviendo ininterrumpidamente y yo me he planteado seriamente volver a encender la calefacción (si no lo he hecho aún es porque la esperanza es lo último que se pierde: a lo mejor mañana sale el sol!).

_DSC3497-baja-texto

El caso es que, frío o no, he pensado que mejor publico ya las fotos de Praga, que no quiero que me pase como con las de Venecia, que al final salieron casi un año después...

La idea era pasar el fin de semana en la Bohemia Checa, pero ya que estábamos, cómo no parar en Praga, aunque fuera solo una noche, para poder aprovechar para pegarnos un buen madrugón (esta vez me acompañaron) y disfrutar del puente de Carlos en exclusiva. Quienes hayan estado en Praga sabrán lo que puede ser caminar por este puente en hora punta... no tiene nada que ver. Si en cualquier sitio merece la pena madrugar, aquí, más (y eso que como estaba nublado no pudimos disfrutar del amanecer, eso ya habría sido para nota!):

20140529-Praga-1

Luego empezó a llegar más gente: monjas, turistas madrugadores, e incluso un par de parejas de novios chinos que se presentaron vestidos de occidentales para hacerse fotos en el puente. Aunque ya era tarde: nosotros llegamos primero!!!

20140529-Praga-2

Después de recargar pilas en un Starbucks (que era lo único abierto a esas horas), ya que estábamos subimos al castillo. A todo esto, todavía no debían ser ni las 8...

20140529-Praga-3
20140529-Praga-4
20140529-Praga-5

Nos dimos una vuelta por el centro, comimos tranquilamente, nos subimos a la Torre del Reloj, nos mojamos bajo la lluvia... La verdad es que Praga no puedo hacer muchas recomendaciones, simplemente pasear por la ciudad ya es maravilloso, aunque llueva. La Torre del Reloj, el cementerio judío (esta vez no fuimos porque ya habíamos estado antes), la plaza de Wenceslao, el puente de Carlos (¡bien temprano!), sus callejuelas, el castillo... La he visto bajo el sol y bajo la lluvia, ahora solo me queda verla nevada.

20140529-Praga-6

Como sólo estuvimos unas horas, no tuvimos tiempo de probar muchos restaurantes. Pero habíamos hecho los deberes y encontramos un par de sitios que se pueden recomendar. Comer en la República Checa es muy barato (al menos comparado con Alemania y con España), así que nos dimos el gustazo de buscar buenos restaurantes, un poco alejados del circuito turístico, eso sí, porque la comida checa no se caracteriza precisamente por ser exquisita y sofisticada... aunque se puede comer muy rico si se sabe buscar bien:

Restaurante Coda, Trziste 9 - 420 225 334 761 (al otro lado del Puente de Carlos): caro carísimo para lo que es Praga... pero no tanto comparado con Madrid o Munich. Nosotros tomamos el menú degustación, que no recuerdo cuanto nos costó, pero no nos pareció nada excesivo. Por desgracia el tiempo no nos permitió comer en la terraza, desde donde las vistas, dicen, son espectaculares.
Restaurante U Kroka, Vratislavova 12 - +420 775 905 022: lamentablemente llegamos demasiado tarde y la cocina estaba cerrada (ya nos habían avisado), pero las críticas eran muy buenas y las vistas prometían. Sólo lo pongo aquí por si alguien va y me quiere contar qué tal!

Si son las dos esto es Liechtenstein: de Munich al Lago Como

Pues sí, resulta que para ir de Munich al Lago Como, en Italia, hay que pasar por Suiza, Liechtenstein y Austria. Además de Alemania e Italia, claro! El viaje es maravilloso, aunque se hace un pelín pesado por los más de 100 kms de carretera nacional a través de los Alpes suizos. Carretera de montaña, con nieve (poca) incluso en junio, unas vistas espectaculares y unas curvas... como decirlo... indescriptibles...

Baviera es uno de los Bundesländer donde más tarde llegan las vacaciones de verano (31 de julio), así que, (digo yo que para compensar), en mitad de junio nos dan dos semanitas de vacaciones, a cuenta de Pentecostés, que saben a gloria, porque además en el resto del mundo aún no es temporada alta, con lo que ello implica en cuanto a niveles de gente, precios y atascos.

El primer año ni nos enteramos de que había vacaciones, así que no nos dio tiempo a planear nada en condiciones. El año pasado pasamos unos días en Italia, como conté aquí. Y este año nos hemos alemanizado del todo y nos hemos ido una semanita al Lago Como (esto de alemanizarnos del todo lo digo porque creo que no conozco a ningún alemán que se haya quedado en casa estos días).

ElLagodiComo

La ruta de los cuentos de hadas... fin del viaje

En la mañana del cuarto día los viajeros de nuestra historia amanecieron en la torre de Rapunzel. La noche anterior fueron convenientemente agasajados por sus hospitalarios anfitriones: champagne y dulces en la habitación, una cena de lujo... los más pequeños incluso disfrutaron de la película de Disney mientras sus padres descansaban se turnaban para no dejarles solos... Esto hizo que llegaran tarde a la cena, pero no importó, de nuevo el restaurante del castillo estuvo a la altura de las expectativas, y estos huéspedes disfrutaron de una cena digna de reyes...

Trendelburg

La ruta de los cuentos de Hadas, Capítulo 2

Cuando nuestros viajeros se despertaron en el pueblecito de Alsfeld y miraron por la ventana, creyeron que estaban en la casa de la mismísima Caperucita Roja, ya que al parecer los Grimm se inspiraron en el traje típico de esta zona para escribir este cuento.

Después de disfrutar de un copioso desayuno en la acogedora posada, y de charlar un rato con el posadero, se dispusieron a explorar sus callejuelas de cuento... Aviso: si tenéis que hacer algo, dejadlo para luego. Poneos cómodos, tomaos un café si eso, y tened paciencia, porque vienen muchas, pero muchas fotos...

Alsfeld
Alsfeld_3
Alsfeld_4

Érase una vez... la ruta de los cuentos de hadas (Primera parte)

Érase una vez una familia española que se fue a vivir a Alemania. Les gustaba viajar, probar cosas nuevas y, por qué no decirlo, las historias de príncipes y princesas y los cuentos de hadas. El padre trabajaba mucho durante el día y cuando llegaba a casa por la noche leía cuentos a sus hijos. La madre, cuando no estaba haciendo fotos o editándolas en el ordenador, se ocupaba con cariño de los niños (hacía muchas más cosas, pero no es cuestión de listarlas aquí!).

Los fines de semana hacían excursiones para conocer los alrededores de su nuevo país, pero casi siempre se quedaban en Baviera, que era donde vivían. Así que un día decidieron que era hora de ampliar fronteras y correr aventuras: hicieron las maletas y se embarcaron en un viaje mágico donde los haya, la Ruta de los Cuentos de Hadas, un camino sorprendentemente poco conocido, que recorre todos los pueblos donde nacieron, vivieron y se inspiraron los hermanos Grimm.

Su primera parada fue Steinau, ciudad donde los Grimm pasaron su infancia. Se pasearon por sus casitas medievales, visitaron el primero de varios castillos de cuento (como no podía ser de otra manera), la casa donde los Grimm pasaron su juventud (hoy convertida en museo) e incluso tuvieron tiempo de ver una representación de La Cenicienta en su pequeño teatro de marionetas.

Steinau_3

Steinau_2

Steinau

Salzburgo en Navidad (y mi Lensbaby)

Sí, ya sé que la Navidad terminó hace semanas... y la verdad es que pensé en dejar esta entrada para las próximas navidades, pero pensándolo bien, tampoco es tan, tan tarde para publicar fotos navideñas, ¿no? Al fin y al cabo seguimos en enero...! Así que no diré más, sólo que si Salzburgo normalmente es apetecible, imaginaos en Navidad. La única pega que le pongo es que, vayas cuando vayas, está hasta arriba de gente.

La última vez que estuve en Salzburgo (y van tres!) mi cámara estaba en el servicio técnico y que me quedé sin hacer fotos. Esta vez me desquité y además aproveché para practicar un poco con la Lensbaby. Vamos progresando!

Salzburg

Aquí sí hay playa

Dicen "los de Munich" que el lago de Starnberg es la playa de Munich. Y no andan desencaminados. Lo que no saben (o igual sí, no se lo he preguntado) es que cuando suben las temperaturas y esto se llena de "turistas", los de Starnberg salimos despendolados a otros lagos menos concurridos.

Este año el calor se ha hecho esperar, y hasta hace un par de fines de semana no pudimos ponernos a remojo como es debido, a pesar de que "sólo" estábamos a unos 26 o 27 grados (lejos de esos 40 y pico que hay en algunas zonas de España, je je). Como os podéis imaginar, los niños lo cogieron con tremendas ganas; el año pasado a estas alturas en la piscina ya casi nos conocían, pero este año, salvo una extraña semana en la que pudimos que ir un par de días a "la playa", ni el tiempo ha acompañado, ni tampoco las circunstancias (niño con muñeca escayolada y agua no son muy compatibles).

Así que en cuanto pudimos cogimos los bártulos y nos fuimos de picnic al Wörthsee, que es uno de los cinco lagos que hay por esta zona (en realidad son unos cuantos más, pero la llaman "Fünfseenland", o región de los cinco lagos).

Bolonia: en busca del canelón perfecto

Por si no lo sabéis, a Rodrigo le gustan los canelones. Pero mucho, mucho!! Así que uno de sus objetivos particulares cuando pisó por primera vez a Italia era hincharse a canelones. O en su defecto, a lasaña. ¿Y qué mejor sitio que Bolonia, cuna de la salsa más famosa del mundo? (eso sí, no nos confundamos, allí la llaman "ragú a la bolognese", eso de salsa boloñesa es para turistas!)

El caso es que al final no encontramos ningún sitio en toda Italia donde sirvieran canelones. Bueno, sí, en Bolzano, donde paramos a la vuelta, pero ese día no tenían!!!! Resulta que, aunque es un plato italiano, no es precisamente en Italia donde más se consume... Si no, curiosamente, en España en general y en Cataluña (donde al parecer es un plato típico ¿?) en particular, como resultado de siglos de comercio con el sur de Italia.

Ahora sí: Treviso. Una microentrada.

¿Sabéis cuando sales de viaje y quieres verlo todo, absolutamente todo? Pues eso nos pasó en Italia esta última vez. Bueno, en realidad a mí me pasa siempre. Siempre me faltan días, horas, una mañana, siempre queda algo que ver y siempre piensas "la próxima vez". Por eso en cuanto empezaron a caer las primeras gotas en Padua, decidimos poner tierra de por medio y salir pitando hacia Treviso. Que yo, si no voy, reviento.

La verdad es que de Treviso, (a unos 30 kms al norte de Venecia) tengo poco que contar, porque estuvimos el tiempo justo como para poder poner esa chincheta en el mapa y decir "yo estuve aquí". Pero lo poco que vimos nos gustó y por eso lo cuento aquí.

Lo primero, un café y una coca cola para levantar los ánimos...

Italian coffee :)

Y luego un paseo por las callejuelas estrechas de esta pequeña joya...

20130530_Treviso_2
20130530_Treviso_1

La Piazza del Duomo...

Treviso: il Duomo

Me llamaron la atención la cantidad de tiendas que había, viviendo en un pueblo alemán pequeño hay ciertas cosas que se echan de menos...! Pero nuestro gozo en un pozo: pronto empezó a llover y tuvimos que poner pies en polvorosa...

20130530_Treviso_3

On the road

El primer día de nuestro viaje, en la playa, aquí.
Padua, aquí:
Y Venecia, aquí.  

Padua y Treviso (Italia): quien mucho abarca...

Esto empieza a parecerse más a una guía de Italia que a un blog personal, jajaja!! La verdad es que no viajamos tanto como parece (¡ya me gustaría a mí!) pero cuando lo hacemos, lo aprovechamos a tope.

En la entrada anterior nos habíamos quedado en la playa. Huyendo de la lluvia y del mal tiempo. Después del correspondiente paseo, con el correspondiente helado y las correspondientes fotos (razón  aquí) nos preparamos para visitar Venecia al día siguiente.

Desde que llegamos a Munich, Venecia era uno de los sitios que más nos apetecía ver con los niños, pero no en medio de la lluvia, así que cuando nos levantamos y vimos que la previsión para ese día era de... nubes negras, lluvia y algún que otro rayo, rápidamente pasamos al Plan B, es decir, buscamos otro destino. El sitio más cercano que cumplía todos nuestros requisitos -a saber: sol, o en su defecto, ausencia de lluvia, no más de hora y media en coche, turísticamente interesante...- resultó ser Padua (Padova en italiano), que queda a unos 40 km de Venecia y es conocida, sobre todo, por la basílica de San Antonio de Padua y por su Universidad.

Lo cierto es que nos costó encontrarle el punto. Al principio anduvimos callejeando bastante despistados, niños de morros, adultos pensando "pues vaya... no está mal, peeeero...."

Padua

Padua

Padua

20130530_Padua_2

Padua

... hasta que encontramos, por fin, LA plaza. Prato della Valle, la plaza más grande de Italia, ¡ahí es nada!. Creo que las fotos hablan por sí solas... (y es que, además, el día estaba perfecto para hacer fotos!).

20130530_Padua-3_1b
20130530_Padua-3_2b

Sólo esta plaza merece la visita a la ciudad, es monumental, espectacular, preciosa. Quizás porque además no nos la esperábamos y prácticamente la encontramos de casualidad.

También merece una visita la Basílica de San Antonio (de Padua), donde cayó el primer helado de muchos...

Yummy!

Souvenirs

20130530_Padua

Dolci

Nos quedó, como siempre, mucho por ver. Es más, nos fuimos con la sensación de que sólo habíamos visto más que la punta del iceberg. Pero otra vez será, los niños mandan y aunque los nuestros se fueron viniendo arriba a medida que pasaban las horas y terminaron dándolo todo... no es cuestión de abusar, que era solo el primer dia.

Además, queríamos aprovechar para visitar Treviso, que nos pillaba de camino "a casa" y es que aunque es verdad que "quien mucho abarca, poco aprieta" (de ahí el título de la entrada de hoy), nunca se sabe cuando tendremos oportunidad de volver. Y, todo hay que decirlo... en Padua amenazaba con llover!

Lo de Treviso sí que fue una visita relámpago, un visto y no visto, vamos, una mera toma de contacto, pero nos alegramos (al menos yo) de haberlo visto. Pensaba contarlo aquí, pero creo que mejor lo dejo para la próxima entrada, que será cortita, una microentrada... pero llegará pronto, I promise!

Aquí está el resto del viaje:
El primer día, desembarcando en la playa, aquí.
Treviso, aquí.
Y Venecia, aquí.  

Desconexión y paisajes italianos: el lago di Garda (primera parte)

Que este invierno ha sido el más largo de la historia no creo que a estas alturas sea ninguna novedad para nadie. Por si eso fuera poco, también ha sido (por lo menos por aquí) el más oscuro que se recuerda. Y, como no, tema estrella de conversación, superado últimamente por "¿eso de ahí es el sol?". Hasta hace sólo unos días, mirabas por la ventana y aún quedaban montoncitos (o montonazos, según se mire) de nieve despistados... es más, seguro que aún queda alguno. Y es que, según dicen por aquí, "April macht was er will", o sea, abril hace lo que quiere, lo que viene a significar que hemos cambiado la nieve por lluvia-cincominutosdesol-máslluvia-parecequevuelveasalirelsol...- y así sucesivamente... siempre tocando madera, porque el año pasado la última nevada fue el día 8 de abril, y ya sabemos que abril se sale siempre con la suya...

Menos mal que al final de nuestra hibernación forzosa, maridín et moi tuvimos la oportunidad (que nos apresuramos a coger al vuelo, no fuera que alguien cambiase de opinión!) de escaparnos un fin de semana sin niños (yuhuuuu!). Elegimos el Lago de Garda, principalmente por su fama de soleado y de "playa de Baviera". Muchos teutones veranean por esta zona, y no me extraña, porque debe ser lo más parecido al mar en 400 kms a la redonda.Y con clima mediterráneo.

En vista de la ausencia de niños protestones ("Mamá, qué pesadaaaa con las fotos!") me pude explayar a gusto, así que mucho me temo que esto da para dos o más bien tres entradas a lo "folleto turístico". Porque visitamos tantos pueblos (7 concretamente, más Verona, que merece su propia entrada) e hice tantas fotos que no me caben todas en una sola. Eso sí, retratos (y autorretratos) casi ninguno. Ooops! Ya subsanaremos eso más adelante.

A título informativo: el Lago de Garda queda a unos 400 kms de Munich. No es grande, es inmenso (el más grande de Italia), tipo mar, y está rodeado de pueblecitos medievales y perfectamente cuidados, todos ellos con su pequeño puerto, sus heladerías, sus tiendas de productos italianos, sus trattorias, sus civilizados turistas alemanes... ay, qué ganas de volver!

Primero, ya que me pongo en plan folleto turístico, un pequeño croquis de nuestro itinerario (faltan pueblos, claro, no nos dio tiempo a verlos todos):

Mapa Gardasee polaroid
20130322_Malcesine
En Malcesine paramos a comer, a pie de playa, como quien dice. La pasta nos supo a gloria y nos encantaron sus callejuelas estrechas y pintorescas...
20130322_TorridelBenaco

Torri del Benaco es minúsculo pero precioso, menos turístico quizás que el resto, y muy auténtico, como Malcesine, o eso nos pareció (probablemente porque es donde menos turistas vimos. Vamos, que no había nadie!)

20130322_Bardolino

Bardolino ya es más grande, más turístico (o con más ambiente, según se mire). Aquí hicimos la segunda parada técnica: helado! (en honor a los niños, todo hay que decirlo, que nos rogaron encarecidamente que les trajéramos unos cuantos kilos de helado italiano como souvenir).
(Eso que se ve volando es un hidroavión teledirigido, una pasada!!!!)

... continuará.
Follow my blog with Bloglovin